18 de noviembre de 2007

L'intérieur


C’est la lumière ce qui me fait peur.
Découvrir mon visage,
écouter mes yeux
et regarder mon cœur
est une cauchemar.

Je suis exposée.
La musique raconte
mes histoires.
Ma douleur est évidente
j’ai mal partout.

La nuit est mon amie.
La nuit joue à cache cache
avec moi,
elle a gardé mon secret
et m’accompagne dans ma solitude.

Je suis un orage.
J’ai peur de la clarté,
je suis toxique
une âme perdue dans la vie.

Je suis le mensonge
et la méchanceté.
Je suis la conscience assassine
vivant dans ta tête,
j’ai peur de la vérité.

Vous êtes seulement
une marionnette,
un acteur.
Je suis la conscience noire
qui a besoin de liberté.

El Nombre


Ayer,
cuando las sombras
se convertían en eco
escribí sobre unas hojas
tu nombre de papel.
La noche
no era la misma,
no ha sido igual
desde que
tus ojos afligidos
se saciaron de mí.
Ahora los sabores
son distintos.
La paz inunda
todo mi cuerpo,
tu nombre habita
cada espacio
por que lo escribo
lo leo, lo toco,
lo siento.
Siempre estarás
como las venas
en el pecho,
cerca.
Serás mi sangre
mi palpitar
mi imaginación
y mi condena;
porque tu nombre,
dentro de mí
se ha ido transformando,
que tú ya no eres tú
y tu nombre de carne

se ha convertido en poesía.

Distancia


Hoy los segundos son lentos
son agujas cortantes
clavadas en mi garganta
ríos de veneno
que nacen en mis ojos,
segundos tristes
como un bemol.
Y esta distancia
es la causa de mi locura:
entre tu boca y la mía
existe un abismo
entre tu sexo y mi sexo
un universo
nuestros cuerpos están
a años luz.
Hoy tu voz
se convierte en nada
en unos labios cosidos
que intentan gritar.
Mis oídos
ya se van marchitando
desprendiéndose de mí
para siempre.
Ya no sé
lo que es sentir
se me ha olvidado
cómo se odia.
Cierro los ojos
para no despertar
los abro
sigue siendo octubre.
Hoy las hojas
caen sobre mi pecho desnudo
hoy llueve más que ayer.
Quiero desaparecer
de tu nombre
olvidar tus letras
tus voces
tus segundos
pero olvidé
como se olvida.
Callo
y los segundos
son aún más lentos.
Navajas cortan mi piel,
te llamas Silencio.

Utopía II




Surges de la nada
te apareces en mi mente
corres por los rincones del pensamiento
te apoderas de mí.
Juegas con las emociones
las sacudes
te recreas
inventándote una nueva imagen secreta
que me dictas al oído
para que te convierta en poesía
ritmo y canción.
Desconozco el nombre
que llevas debajo de la camisa,
no se qué haces cuando no estás
haciendo trenzas con mi inconciente
solo sé que llegas cada noche
a convertirte en fantasía,
en sueño.
Eres mi extraña utopía
eres la magia que el mago
no comprendió
eres el sonido que aún
no ha sido nombrado acorde
eres pero no eres nada
y a la vez todas mis ilusiones falsas
todas las mentiras a una vez
eres lo que está lejos
lo que no puedo tener
lo que imagino cada noche mío
para luego percatarme
de que ya he despertado
que ya no existes
y que pasarán muchas horas
antes de que pueda
hacerte nacer otra vez
dentro de mí.



Silencio


Regálame tu silencio,
deja que la noche fluya,
permite que la luna crezca,
haz las estrellas llorar si quieres
pero en silencio.
Permanece así, callado.
Entrégame una mirada suave
unos labios marchitados
grita con tu cuerpo si lo deseas
pero guarda tu voz.
No hables del futuro
ni de versos, ni de sueños
solo mírame despacio
y si mañana quieres
habla (pero contigo mismo)
Regálame tu silencio,
las horas tristes me acompañan
no digas nada, calla, aguarda,
espera ese instante
en que la luna
besa el sol
entonces hazlo
-vete-
en silencio.

Cordura


Acercarme a tus labios
sin poder besarlos.
Sentir tu energía recorriendo
mi rostro
y respirar profundo
para no pecar.
Mirar tus ojos
que no me miran
deseando robarlos un instante
y penetrarme en ti
con una mirada.
Rozar tu piel constantemente:
paralizarme, congelarme
grabar ese instante en el recuerdo
como una fotografía tangible
que puedo acariciar a solas.
Imaginarte como eres,
como no eres,
como te quisiera tener
(te anhelo cerca
explotando mis ganas
rasgándome la piel).
Acercarme a tus labios
es sentir cerca el Universo,
temblar como terremoto violento
y exiliar mi esencia lejos de mí.
Malditos labios perversos,
maliciosa fruta venenosa
en el jardín de mi codicia,
al menos déjame rozarlos
para volver a la cordura
pues la mente en tus labios
se ha quedado.